martes, 17 de noviembre de 2009

Viernes 13 en la Calle 8

En el patio de Manny
(Fotos de Ena Columbié)



La noche del viernes fue mágica. No por ser viernes 13, esa combinación que los gringos visten de fantasías truculentas, especialmente cinematográficas, sino porque en una casita de la Pequeña Habana, mitad galería de arte, mitad cubanísimo patio, nos reunimos amigos de todas las épocas para celebrar mis veinte años de creación poética. Pero, más que eso, para darnos los abrazos y los besos, contarnos los chismes y tomarnos las cervezas que la distancia geográfica nos dosifica a veces con crueldad.
En Zu Galería, ese espacio en el 2248 SW de la Calle 8 que Manny López le ha regalado a la comunidad artística en Miami, se celebró durante toda la semana pasada una serie de veladas literarias alternas a la Feria Internacional del Libro que organiza cada año el Center for the Literary Arts de Miami Dade College en la Ciudad del Sol. Allí estuvieron György Ferdinandy, Julio Benítez, Elena Iglesias, Carmen Duarte, Teresita Dovalpage y Ana Cabrera Vivanco.
El viernes fue una noche inolvidable. Allí, en Zu Galería, me reencontré con amigos que no veía hace casi dos décadas, como Inés María Véliz, Carmen Duarte, Rebeca Ulloa, Sindo Pacheco o Manolo Vázquez Portal, y “conocí” —¡por fin!— a gente tan cercana como Manny López, Aymara Aymerich, Marta Ramos, Joaquín Gálvez, Joaquín Estrada-Montalván, Leyser Martínez y Niurkita Palomino. Gusto grande fue, como siempre, volver a abrazar a Ena Columbié, Elena Tamargo, Germán Guerra, Carlitos Pintado, George Riverón, Juan Carlos Valls, Heriberto Hernández, Alex Papagayo, Carina Fernández, Carlos del Pino… Y por si fuera poco, hasta tuve una charla telefónica sorpresa y relámpago con mi viejo amigo santiaguero Conrado Pérez.
Bajo el ronroneo constante de los aviones, leí textos de todos mis libros, desde “Balcón al mar”, mi primer poema “en serio”, hasta unos apuntes a propósito de un cuadro de Leonora Carrington que titulé “El beso” y que permanecen escritos a mano en mi libreta de notas. Después de las fotos, las firmas, las conversaciones breves, terminamos en una improvisada tertulia familiar en la que vimos llegar la madrugada y arreciar ese impertinente frío con que me recibió la tórrida ciudad.
Tengo mucho más que contarles pero todavía no he vuelto a mí; en la cabeza siguen valseando rostros y recuerdos, palabras dichas y palabras huidas. Por eso, mientras regreso a una realidad que no admite opciones ―al menos por ahora― y acomodo en el corazón y en la memoria tantas alegrías, les comparto este generoso texto que, para presentarme, leyó mi querida amiga y gran poeta Elena Tamargo la noche del viernes 13 en esa maravillosa Zu Galería.






La única sáfica de nuestras poetas

Elena Tamargo



No hay nada más bello que leer a un buen autor y luego, al conocerlo, comprobar que, además, es una persona buena. Odette Alonso es una mujer muy buena, que desde que hincó en el mundo su mirada de poeta inteligente, supo que la palabra tiene su terrible límite, que más allá de ese límite está el caos y que después del final de la palabra empieza el alarido, porque la escritura intenta retener lo fugitivo, fijar lo inaprensible. Para llegar a esto es imprescindible un rigor extremo, y Odette es un modelo de ese rigor, en su literatura y en su compromiso con sus contemporáneos, con la poesía y con sus amigos. Entre sus grandezas está haber enfrentado su sexualidad sin tabúes y haberla hecho parte de su poética, poética que es su propia vida, porque Odette es capaz de captar las mínimas sensaciones, los mínimos detalles y saber que nada carece de importancia. Con un sentido del humor bastante ausente en la poesía femenina cubana.
Creo que Odette es una mujer tímida y altiva, más solitaria que independiente, que no vivió en ninguna torre de marfil ni ha perdido nunca contacto con su tiempo. Premiada, publicada, muy considerada por la crítica, reconocida entre las más importantes poetas cubanas de hoy, sencilla, adorable y alegre, es una escritora que sabe que escribir es un infierno, que es duro como partir rocas. Pero al mismo tiempo sabe cómo hacer saltar chispas y astillas como aceros pulidos, de firme contorno e insondable profundidad. Su poesía la ha construido de palabras rigurosas, y no ha necesitado el adorno para congelar el instante: escribe simple y desnuda. Y también hiere y conoce el silencio.
Como ningún otro poeta cubano ha demostrado su interés por la promoción de sus contemporáneos, y aunque nunca ha sido publicada, no me explico por qué, Odette ha preparado la más completa antología de poetas en el exilio, Las cuatro puntas del pañuelo, para lo cual les pidió textos a cubanos de todos los exilios.
De lo personal, de lo que aprecio hablar porque creo que hay que dar fe de nuestro tiempo, contar quiénes hemos sido, unos con otros, hoy más que nunca, que el arte mismo es menos importante, a menudo, que la vida de los artistas, en esta época del retorno de la biografía, pues, quiero decir que Odette ha sido una amiga mía grande, importante, que ya está en mi relato. He tenido a Odette al lado en muchos momentos, buenos y tristes, y muy tristes, como familia; ha presentado todos mis libros desde que llegamos a México, en los mismos días de hace ya muchos años; hemos leído versos en las Ferias y en las universidades, en el viejo pueblo de Tlalpan, donde vivieron Martí y Heredia, y en el Centro Histórico de la ciudad; hemos compartido una mesa para celebrar el centenario de Nicolás Guillén y también el de Cernuda. Y compartimos, además, un amor casi irracional por ese país donde hemos sido felices y nuestras obras han crecido. Pero también Odette me acompañó al Cementerio de Dolores con Osvaldo muerto, y luego a entrar de nuevo a mi casa, y luego a un homenaje póstumo, y de todos esos momentos escribió relatos estremecedores. Sin embargo, tengo un recuerdo de mi amiga Odette que no será superado. Fue hace poco más de un año en una cama de hospital, en México; desperté de una larga anestesia y cuando abrí los ojos tenía la cara de Odette pegadita a la mía, y me dijo: “he venido a leerte poemas que les he escrito a mis amantes”.
Gracias amiga, por tu poesía, por tu solidaridad verdadera, por tu amor.






27 comentarios:

Mabel dijo...

Ay, pero que envidia de la buena y de la mala no poder estar en esa lista de la gente que encontraste en ese Miami de sabor a pastelito de guayaba con el que cada día me reconcilio más...
tendremos que hacer una feria así en NY, solo con el objetivo de sentirte luego emocionada, poeta querida...
te beso siempre...

Escombros Hablaneros dijo...

Mi querida Odette hoy soy todo corazón y alegría por ti, muchas felicidades y que vengan más ferias.

Teresa Dovalpage dijo...

¡Chica, lo que me perdí! Hermoso que debió ser, y también las palabras de Elenita...gracias por ponerlas aquí. Pero no olvides mencionar tu excelente intervención en el panel de la feria, el sábado, sobre Espejo de tres cuerpos. ¡Estuviste magnífica!

Magia Insular dijo...

Odette, pero que lindo todo. Me he leido todas tus palabras y las de Elena con mucho cariño. Como Mabe, sentí no estar alli, compartiendo contigo y con la Peninsula sagrada de los cubanos. Ah..acabo casi de volver, pero celebraremos tu presentación con el gran honor que nos haces de ser nuestra amiga porque de verdad eres buena persona, y por supuesto una poeta muy especial y querida. Con admiración, siempre,
maya

Cero Circunloquios blog de Ley y Niurki dijo...

Querida Odette, el placer fue todo nuestro... Muchos besos y gracias otra vez por compartir.
Niurki y Ley

Anónimo dijo...

Amiga del alma, te reitero mi felicitación por estos primeros veinte, te envío un abrazo grande (como de veinte y más) y te agradezco que compartas tu alegría. Besos.

Malena

Anónimo dijo...

Muchas felicidades, querida Odette: cuánta gente conocida!!

Te beso y abrazo grande, con cariño grande igual.

Chago

Anónimo dijo...

CUANTOS AMIGOS! QUE RICOOOOO!!! UN BESO DESDE AQUI PARA MI QUERIDA ELENA TAMARGO. GRACIAS POR ESTA ODETTE QUE NOS HA REGALADO.
OMAR MEDEROS

Quevedo dijo...

Para bems querida amiga, sabía que no podía ser menos, termino este mensaje, me sirvo un vino y brindo por ti.

el goty dijo...

me alegro por ti querida, y se exactamente donde esta situada esa paqueña, pero linda galeria en la calle ocho, lamento que el trabajo me impidiera viajar a verte y disfrutar e tus poemas, pero no desespero a que te decidas a venir al norte para darnos un poco de tu luz y calor, un abrazo grande como la gran piedra cuidate!!!

José Nicolás dijo...

Muchas felicidades hermanita, y coñoo que rapido pasa el tiempo, el comienzo parece que fue ayer.

Mil abrazos.

zumanny dijo...

Querida Odette,

Tu y tu poesia estan aqui. Se quedaron aqui para siempre. Fue un verdadero honor tenerte por aqui. Que noche tan divina! Besos, Manny

Félix Lizárraga dijo...

Querida Odette: Siento muchísimo no haber podido estar allí y conocerte en persona. Un gran abrazo.

M. Villamar dijo...

Muy acertada Elena T. al decir que no has necesitado el adorno para congelar el instante que escribes simple y desnuda. Y que también hieres y conoces el silencio.
Felicidades, hermana, por estos ¿veinte años? He conocido a gente que se quita la edad, física, quiero decir -como mi bella y siempre coqueta abuela. Pero no de su proceso creativo. Y tú, hija mía, en el 89 ya eras reconocida por muchos, una servidora entre ellos.
Te quiero, exactamente desde septiembre de 1981. Desde cuando escribías: "Si yo tuviera una guitarra que acompañara mis noches de alegría y dolor...
Un abrazo.

Nancy Estrada dijo...

Querida Odette, comparto contigo los abrazos y esa madrugada en el patio. Te imagino en los encuentros, las caras conocidas, los olores rescatados. Los Amigos, las emociones.
Hermoso como ella, el texto de Elenita, si la ves le dices que Nancy Estrada le envia un beso. No te conozco, pero te conozco, como dice la hermosa cancion del controversial Silvio Rodriguez.
Te abrazo fuerte.
Nancy

jtg dijo...

Ay, amiga, cuánto me habría gustado estar allí. Se te ve feliz en las fotos. Me alegro mucho, pero mucho, por ti. El texto de Elena precioso: muy sentido... Recibe mi enhorabuena más sincera y mis ánimos para que "sigas en la brecha" por muchos años más. Te abrazo.
Jorge

Anónimo dijo...

Felicidades amiga, gracias por compartir el hermoso texto de Elena. Ojalá y pronto podamos ver otro libro tuyo de poesía, besitos
Orlando.

LUDA dijo...

Felicitaciones y abrazos muchos :D

rafa dijo...

Se sienten las buenas vibraciones que hubo en el patio de Many, esa que vino contigo en este parque.

Elvira de las Casas dijo...

Espero poder disfrutar del próximo encuentro en Miami, ¡hay tanta gente que quiero allá! Felicidades por tu presentación.

Anónimo dijo...

Estoy en total acuerdo con la Tamargo, y lo únio que puedo decir es que si algún día despierto en un hospital de una larga anestesia lo que me gustaría ver es tu cara pegada a la mía, dispuesta aleerme esos poemas, u otros , los que sean.Felicidades, amiguis, te quiero bien. No quitaré el dedo del renglón respecto de tu visita a Chetumal.

Anónimo dijo...

Querida Odette, por muchos cien al infinito, como da la cuenta en los mágicos tableros de ajedrez.
Un abrazo desde mi ciudad marina y ojalá alguna vez pueda oírte leer tu poesía.
Silvia

Anónimo dijo...

Hola Odette muchas felicidades por tus 20 años de creacion poetica, que sigan las musas vertidas en ti, a nosotros nos place disfrutar tu obra por siempre, cuidate Santiaguerahabaneramejicana jaja, un besote Gaby
FELICIDADES¡

Joaquín Gálvez dijo...

Estimada Odette:

Como tú muy bien dices: fue una noche mágica. Para mí fue un enorme placer conocerte en persona, luego de tantos años de conocernos literariamente.

Un abrazo, con la amistad y el afecto de Joaquín

JOSÁN CABALLERO dijo...

Hola, Odette, una lástima, que me haya estado mudando y no pude asistir a tu lanzamiento, pero ya nos veremos en otras ocasiones, amiga. Ahí te dejo mi versión poética de los hechos en torno a Reynaldo Escobar el día de ayer. Saludos, Josán Caballero.

LA CITA INTRANSITABLE

Hacer alto a su muerte es imposible,
cuando esa turba se muestra intransitable:
¿País prestado a bullicio tan amable,
merece juventud impredecible?

El miedo no es su karma, ni la audible
hambruna ante principios denostables:
La ira confundida entre los cables
se enreda con la náusea más temible.

Adónde van las huestes carcomidas,
sino a negarse al fin que son hermanos,
descifrando el desmán de ese hortelano,

que come y asegura, en su mordida,
dar al mundo otra prueba del desgano
que ha prendido en su turba de cubanos.


Que ha prendido en su turba de cubanos,
diezmada sólo por la incompetencia
de ideales, que aseguran su impotencia,
ante el muro senil de tantas manos,

empuñadas por seres tan ufanos,
como si semejante disidencia
atentara feroz con su decencia,
pronto en tela de juicio: Mito insano

que el hortelano impide remover,
con una libertad a medio hacer,
aturdida y cegada por su “gloria”,

pero esta cita deshecha, sin memoria,
podría reescribirse cual historia
de un pueblo que está a punto de aprender.


De un pueblo que está a punto de aprender
que la conciencia no es objeto de discordia,
cuando un gobierno asume la concordia
como un juego de bandos, a saber

con ese Arma-Ge-Dos, que al someter,
a unos contra otros ceremonia
conducta tan brutal, que testimonia
hasta cuánta infamia puede haber

en estas situaciones perentorias,
en que son condenados por escorias
aquellos que maldicen el poder

de un hortelano que niega hasta el comer
a sus hijos, cual Cronos furibundo,
lanzado de por muerte al inframundo.

JOSÁN CABALLERO
20 de noviembre del 2009.

William Navarrete dijo...

Muy contento de que hayas estado en el patio de Zu y compartido ese bello momento con tantos amigos y gentes que te aprecian y quieren. Desde el otro lado del Rhin, en Fránfort, un grupo de amigos te enviábamos buenas energías.

Jorge Bousoño dijo...

”…que VEINTE AÑOS no es nada
que febril la mirada
errante en la sombra
te busca y te nombra
vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez”

Odette Alonso, toda poesía poro a poro, palpo a palpo, aliento a aliento.

Gracias por compartir estas alegrías para todos (no sólo para vós), gracias por honrarnos con tu poesía por estos largos, tortuosos e intensos veinte años.

Una pequeña duda: ¿la antología "LAS CUATRO PUNTAS DEL PAÑUELO. Poetas cubanos de la diáspora" ---proyecto que obtuvo uno de los Premios 2003 de Cuban Artists Fund--- aun no ha sido publicada?

¡¡¡HORROR, TRISTEZA!!!

También a Odette le quedó pendiente una antología de poetas contemporáneos (cubanos todos) que convocó entre 1997/1998.

Siempre, JB
[ElDuende] de AlasCUBA