martes, 1 de febrero de 2011

Las cuatro puntas del pañuelo

Antología de la poesía cubana del exilio, Valencia, Aduana Vieja, 2011
Selección, introducción y notas: Odette Alonso
Ilustración de portada: Margarita García Alonso



Todo empezó en 1998, cuando El Barry Martínez ―amigo al que debo, por más de una razón, mi permanencia en México― se ilusionó con montar una editorial independiente y me propuso, para iniciar el proyecto, una antología de poesía cubana. Por esos tiempos, recién estaba descubriendo la maravilla del internet, fascinada con el correo electrónico, y por medio de esos instrumentos de las nuevas tecnologías comencé a establecer contacto con poetas radicados dentro y fuera de la Isla.
La lista de aspirantes fue creciendo. Y los envíos. Mis noches, después de una larga jornada laboral doble, las dedicaba a leer y aprobar ―o no― el material recibido. Como el uso del email no era aún lo extenso, útil y populoso que es ahora, se hicieron cadenas de amigos que iban avisando unos a los otros, incluso mediante el correo postal tradicional o por vía telefónica. Y llegaron también los enemigos, los cuestionantes, los que fácilmente acusan y sancionan. Además de los cotilleos naturales y los chismes espectaculares que encantan a los cubanos, un periódico acogió una fuerte crítica al proyecto y a mí, hecha por una persona que ni siquiera me conocía. Gajes del oficio, cosas veredes.
En definitiva, el sueño del Barry no prosperó y pasaron varios años para que desempolvara mi selección inicial, guardada en el fondo de los cajones que trasladábamos de una casa a otra en sucesivas mudanzas, y se lo propusiera a Amir Valle, quien por entonces coordinaba la Colección Cultura Cubana de la editorial Plaza Mayor. Fue él quien me recomendó enfocarme exclusivamente a poetas del exilio y la diáspora, vivos y activos, y así comenzó la segunda etapa de esta aventura.
A principios del año 2003 mandé el proyecto ―que entonces se titulaba Las cuatro puntas del pañuelo. Poetas cubanos del exilio― a concursar por las becas que cada año otorgaba la Cuban Artists Fund de Nueva York. Y ganó uno de los premios. La cosa iba en serio y me puse a trabajar en la investigación que, como tantas veces he dicho, me permitió conocer el otro cincuenta por ciento de la poética cubana, la cultivada fuera de las fronteras del archipiélago y que, por ser escrita por artistas que “abandonaron” su tierra natal, fue proscrita durante tantos años de los programas escolares, de publicación y promoción dentro de la Isla, donde aún no se les conoce a la mayoría.
Siempre fue mi intención –desde 1998 hasta ahora– dar cabida a todas las voces posibles, sean cuales fueren las razones –nunca afortunadas– que mantienen a estos autores lejos de su tierra natal, e independientemente de las posiciones y tendencias políticas o ideológicas de los mismos; ser un puente en el que pudiéramos encontrarnos, un pañuelo extendido en cuyas cuatro puntas hubiera un cubano poetizando la isla multiplicada y sus postrimerías. Y que estirando las manos desde cada una de esas puntas, pudiéramos tocar las manos de los otros, reconocernos en ellas, reencontrarnos.
El camino no ha sido sencillo ni libre de obstáculos. Largos años han pasado hasta que, ayer, vio la luz desde las prensas de Aduana Vieja, esa editorial tan nuestra que tiene su sede en Valencia, España, y como su editor a Fabio Murrieta, quien acogió este proyecto con un entusiasmo similar al mío y no descansó hasta que, sobreponiéndose a las dificultades económicas que han asolado a la industria editorial en los tiempos recientes, la hizo, finalmente, realidad.
Los poemas que reúno en esta Antología de la poesía cubana del exilio ―uno por autor, autores vivos, como ya he dicho― tratan con recurrencia esa nostalgia desde la lejanía que Cintio Vitier catalogara como una de las marcas esenciales de nuestra lírica. La nostalgia, la desposesión, el desarraigo, la búsqueda de una identidad, la imposibilidad del regreso o el desconcierto del reencuentro, pero también humor, ironía, referencias clásicas y modernas, temas, personajes y situaciones universales, búsqueda de la belleza, trascendencia del arte, confluencia de los géneros literarios, así como los avatares de la incorporación a otras tierras y otras culturas. Estos poetas suelen mirar hacia la isla, hacia el pasado, pero también en otras direcciones y conforman, así, un concierto polifónico multitemático que era justamente mi objetivo y mi intención.
Lógicamente, en esta antología no están todos los que son. Y no es que me ponga el parche antes que salga el grano, pero si en algo es prolífera aquella islita, es en dar poetas a diestra y siniestra y lanzarlos al mundo, y no es justo ―ni posible― pedirle a una selección que agote el tema ni el personal. En el tiempo que llevo trabajando en ella he visto a decenas de poetas incorporarse a las huestes de la emigración cubana. Y he visto, con tristeza, morir a otros lejos de la patria. En muchas ocasiones me pareció que, como la de Sísifo, esta tarea no tendría conclusión, que siempre quedaría incompleta, y esa certeza me agobió por años. Pero al cabo, creo haber comprendido que la misión de las compilaciones no es, ni será nunca, decir la última palabra ni dar una visión completa, precisa, exacta e inalterable; es sólo ser eslabones de una cadena, puntos de partida para otras exploraciones.
A los 155 autores que me acompañan en esta travesía, desde los más entusiastas hasta los no tan convencidos, mi infinito agradecimiento; especialmente a aquellos que, de una u otra forma, me brindaron su ayuda invaluable y desinteresada para localizar a otros colegas y para lograr que este sueño sea lo que es hoy. Un agradecimiento profundísimo, a mi entrañable Margarita García Alonso, autora de la bellísima ilustración de portada, y de nuevo a Fabio Murrieta y al personal de Aduana Vieja. Igualmente a los amigos y familiares que también me acompañaron de una u otra forma en este empeño, que es el resultado de la labor y el buen ánimo de muchas redes de colaboración, complicidad, solidaridad y apoyo. Gracias a todos. Estoy feliz.


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32 comentarios:

Camilo Venegas dijo...

Con una paciencia inconcebible para un cubano y con el amor que Odette Alonso le suele poner a todo lo que toca y hace, acaba de publicarse por fin su antología de la poesía cubana del exilio. Obras como esta nunca alcanzan el reconocimiento que merecen, pero como Odette lo que busca es otra cosa, lo alcanzó con creces. Va mi abrazo a ella y mi felicidad por el libro.

Ihosvany Hernández dijo...

Felicitaciones, Odette, por ese logro! Y gracias: por el pañuelo, por sus puntas, y por el libro, y por la poesía recogida en ese puño de cuban@s poetas!!

Mayra Delgado Novoa dijo...

Felicidades Odette!!, reunir las voces de poetas cubanos dispersos por todo el mundo es algo necesario. Haré todo lo posible por tener el libro cuanto antes.

Rubén Cortés dijo...

Odette Alonso es hoy por hoy (y nadie me dejará mentir) una de las escritoras cubanas de la diáspora de los '90 más creativas, versátiles y diáfanamente lúcidas. En lo personal, es un privilegio tenerla a tiro de piedra en nuestra ciudad de México: saber que en cuando querramos, nos podemos, hablar, aprender con cada una de sus instruidas palabras. Felicidades, querida Odette. ¡Enhorabuena!

Escombros Hablaneros dijo...

Felicidades mi querida. Hoy la poesía está de fiesta y lleva tu nombre.

Lamanga dijo...

No se me ha bajado la emocion, Odette.

En tu proyecto, determinacion y vision de acuariana, ahi estas toda en la seleccion, en la poesia que nos une y cuanta falta hacia redescubrir un cuerpo poetico.

Este pañuelo de cuatro piquitos nos salva, cuanta admiracion.

Gracias hermana, y gracias a Fabio por su delicadeza y con el amor que llevo a termino el libro.

Agradecida a ustedes de estar . Eres grande, chiquilina y se te quiere.

Emilio García Montiel dijo...

Gracias Odette, y muchas felicidades por tu trabajo

Lamanga dijo...

para ti...

http://eskup.elpais.com/1296582829-a4dc012199d317c603f31306974df950 subi el post a El pais, por eso de que camine...

Lázaro del Toro dijo...

¡Enhorabuena, Odette! No se puede comenzar mejor este dos mil once. Ahora solo queda disfrutar, una vez más, de tu talento y del de los poetas que viven en esta antología.
A la Casa del Libro que me voy mañana a comprarlo.
Sigue feliz, motivos tienes en lo personal y en lo profesional.

Dunia Galindo dijo...

Felicitaciones querida, me alegro, siempre me contenta tu felicidad.
Beso.

el goty dijo...

razon te acompaña querida en esa felicidad despues de tan arduo camino, siempre me recuerdas que aunque todo este bien y nada pueda estar mejor, es menester cultivar nuestra huerta, un fuerte abrazo y que vengan mas que seguimos ganando!!!!

Anónimo dijo...

sé que ahora que todo está hecho, es fácil, e imprescindible decir gracias, pero además quiero decir que esta antología tiene otro mérito además de la perseverancia de odette, y la poesía de todos los que estamos en ella, el mérito de reunirnos, a muchos(ya lo ha dicho odette, falta siempre alguien)en algún sitio, aunque ese sitio sea de papel, gracias a todos, sonia díaz corrales

rafa dijo...

Muchas, muchas felicidades mi querida Odette por este libro grande, necesario, de poetas cubanos lejos de su centro.
Como bien dices, no fue nada fàcil, pero, que lo es cuando el empeño va màs allà del horizonte.
Ayer fue un gran dìa para la poesìa cubana, gracias por esta maravillosa entrega.
Tuyo Queve

Teresa Dovalpage dijo...

¡Felicidades, Odette! Que bueno que persististe en tu empeño hasta lograrlo...el que la sigue, la consigue. ¡Nos vemos en el Café Tacuba muy pronto! Y estoy feliz de volver a pasear por este parque tan querido....

José Nicolás dijo...

Hola hermana siempre es una fiesta saber que cosas como estas suceden, ya lo buscaré para sentir los deleites que de seguro contienen sus paginas.

Un beso grande y todo lo mejor a esto que nos brindas.

Carmen Duarte dijo...

Felicidades Odette!

Rosalia dijo...

Enhorabuena, Odette. Me sumo a tu alegría y emociones expresas en esta presentación. Estaré atenta para adquirir la Antología. Es hermoso como los cubanos repartidos por la tierra toda, ofrecen versos, como "flores, que son más que las serpientes".

Un abrazo,

Denis Fortun dijo...

Odette, un emepeño que se agradece y que bien merece el verso cubano regado por la diáspora. Felicidades y que se venda el libro. Saludos

Marithelma dijo...

ENHORABUENA!


qué bien que al fin salió


un abrazote


mt

jtg dijo...

Odette, amiga, celebro que tu regreso al "Parque" se produzca por una vía tan fértil. Te felicito sinceramente por tu temeridad y por tu tesón. Lo uno te permitió atreverte a reunir a 155 autores en una cantata que sospecho (aunque rica) complejísima. Lo otro te permitió publicar el resultado de tal esfuerzo en estos tiempos tan malos para la poesía; en los que la "inmensa minoría" que la necesita y la demanda es cada vez más extrema y "marginal". Es muy loable que lo hayas logrado... Ya espero ese libro. Ya lo pedí a la editorial. Estoy seguro de que no será una antología más. Confío tantísimo en ti... Gracias, poeta. Te abrazo. Jorge

Juan Carlos Quiroz dijo...

me da alegría, simpre me da alegría saber que se publica poesía, pero ahora más, me da más alegría por que tú intervienes en este proyecto.

mil besos y tu abrazo de costumbre, por supuesto, enormeeeeeeeeeee...

jc

Nancy dijo...

Te canto y te celebro, diria el Poeta. Un abrazo.

EL SITIO DE LA LUZ dijo...

Bueno que decir, te conocí acá en NY precisamente en una conferencia sobre poetas cubanas exiliadas.Pude con tu gentileza tener dos de tus ultimos libros y conocerte. Este alcance de la antología tiene un gran valor para todos y para la literatura cubana, somos nosotros los agradecidos, de verdad.
Juan C Recio

María José Mures dijo...

Querida Odette, me alegro enormemente por ese nuevo trabajo.ENHORABUENA.

Susana Cano dijo...

Querida Odette: muchísimas felicidades por un logro más en el arte de la poesía y por tan interesante proyecto. Mucho trabajo y esfuerzo que se ve compensado y reflejado también en la antología. Disfrutála mucho. Definitivamente este es tu año.

Un enorme abrazo.

SC

Nayar Rivera dijo...

Felicidades, Odette, por este libro fruto de tanta perseverancia y trabajo. ¡¡Me urge leerlo y comentarlo!!

Héctor Hernández dijo...

Odette, querida, el agradecimiento es nuestro, de tenerte a ti como poetisa, como amiga, con tanto amor para todo y para tod@s. Me siento un privilegiado, creo incluso no merecer tanto, me siento en el Olimpo contigo. La alegría, amiga, mia, es infinita. Que nunca nos falte esa bondad de ti.

Lita Pérez Cáceres dijo...

Querida Odette, TUVE UNA INMENSA ALEGRÍA AL RECIBIR EL PARQUE Y LA
NOTICIA DE LA PUBLICACIÓN DE LA ANTOLOGÍA. TENER UN LIBRO NUEVO ES
COMO ESCRIBIR UN HIJO, ¿O NO? Además el tema es tan sensible, si
hablamos de exilio creo que todos los habitantes de este continente
desmesurado tenemos alguno en la memoria, aunque más no fuera el
exilio del seno materno. Vivimos a pesar de las pérdidas. Mi familia
se extrañó en 1947 y vivimos en Buenos Aires 18 años, de modo que
cuando regresamos fue como vivir un exilio, muy raro, es cierto,
porque los parguayos exigen que te sientas paraguaya siempre y
nosotros - mis hermanos y yo- siemrpe seremos híbridos y estaremos con el corazón partío. Un abrazo, Lita

Mabel Cuesta dijo...

Esta antología marca un antes y un después en los estudios de la literatura cubana del exilio... gracias, Odette, por tan encomiable labor, por tantos años, por tanta luz...
toda la gratitud, toda...

Dina dijo...

Felicidades Odette. Y un abrazo por ser tan generosa y paciente al armar una antología de tanto cubano que no está en la isla.
Igual me alegró leer algo en El parque. Ya no te vayas, sigue escribiendo aquí que te extrañamos.
Dina Posada

Gilda Salinas dijo...

Mucho éxito, cubanita. Debe ser de una riqueza conmovedora. ABRAZO. Gilda

Luis dijo...

Q buena idea lo del libro, gracias por tu trabajo. Lo divulgare entre mis amigos cubanos.