martes, 20 de noviembre de 2007

Madre alquilada

Mi madre y yo ayer

A Ena y Anielka, con todo mi cariño

Ahí tienen a Istria, mi madre, ayer, recién llegadita de la isla. Por fin, después de un año entero de trámites. Un año, sí… no es exageración. En el taxi, camino a casa, dijo que le parecía mentira estar aquí después de tantas dificultades y obstáculos; que a veces llegó a pensar que sería imposible lograrlo. Y es que salir de Cuba es un via crucis, aun cuando sea por poco tiempo.
El que puede, claro está; el que tiene la oportunidad de que alguien lo invite desde el extranjero y sufrague todos los gastos que ello implica. Porque sin adentrarnos siquiera en el arduo asunto del poder adquisitivo, el cubano común no puede decidir dar un viaje internacional, aunque tuviera la oportunidad de guardar un dinerito para hacerlo. Ni ir a una agencia para cotizar paquetes turísticos o boletos aéreos. Ni presentarse a una embajada a solicitar una visa. Para eso hacen falta miles de artilugios y permisos de toda índole, y luego aprestarse a recorrer un laberinto burocrático barroco e inmisericorde.
Porque como todo lo que habita y existe dentro de los límites de la isla y archipiélago adyacente forma parte del inventario nacional —o sea, es propiedad del Estado socialista de obreros y campesinos—, ningún artículo puede ser extraído del país sin antes haber dado conveniente aviso, solicitado y recibido la debida autorización y pagado el arancel correspondiente. De modo que mi madre —como todo el que pretende salir de Cuba por vías legales— debió presentarse en la oficina de Migración y pedir un permiso de salida por el que pagó 150 CUC (esa moneda inventada de la que ya hemos hablado).
Antes, mucho antes, a mediados de noviembre del año pasado, tuve que presentar ante el consulado cubano en México una declaración jurada —acompañada de 1,800 pesos mexicanos— en la que aseguraba —y demostraba ampliamente con documentos probatorios— que ella es mi madre y que quería invitarla en calidad de turista a pasar unos meses conmigo. Documento absolutamente imprescindible: nadie puede salir de Cuba sin una carta de invitación. Al mismo tiempo, como la cubana es una nacionalidad restringida en México, solicité ante el Instituto Nacional de Migración (Inami) —también con miles de documentos que acreditaran parentesco y solvencia económica— un permiso de internación con el que ella pudiera presentarse al consulado mexicano en La Habana y buscar su visa, siempre y cuando desembolsara sus correspondientes 33 CUC.
Les ahorro el trance de cuando en el Inami se dieron cuenta de que el nombre de mi madre aparece con “I” en unos documentos y con “Y” en otros. Les ahorro el trasiego y el inútil despeluque monetario de un notario a otro, incluido el de la embajada cubana, por supuesto. Sólo les digo que tuve que cancelar el trámite mientras esperaba —cinco meses— a que en Cuba pudieran expedir y legalizar una nueva acta de nacimiento en la cual, para colmo, pusieron OdetteAlonso sin espacio y los del Inami no querían aceptarla, porque de nuevo no coincidía el nombre —ahora el mío— con los otros documentos.
¿Eso le parece ridículo e increíble? Espérese a oír lo siguiente: el permiso de salida de Cuba autoriza a ausentarse del territorio nacional por treinta días, prorrogables a once meses. Pero los 150 CUC sólo amparan los treinta primeros días; a partir del segundo mes, hay que pagar al consulado cubano 12 pesos por cada día que la persona permanezca fuera. Dígame si eso no se llama en perfecto cristiano pagar un alquiler. Y como a todo tienen que sacarle ventaja, aunque esa tarifa es originalmente de un dólar y el equivalente al susodicho son 11 pesos mexicanos, Cuba cobra 12 pesos. Pa’ redondear, digo… por si acaso.
Este proceso se complica y se encarece cuando la persona viaja con categoría superior a la de turista o emigra definitivamente. Un amigo —cuyo nombre ni mencionaré, porque con Cuba uno nunca sabe dónde está el peligro—, invitó a su madre como dependiente económica por los susodichos once meses. El Inami fijó un pago de dos mil y pico de pesos mexicanos, que debía hacerse en la embajada en La Habana. Pero como en La Habana la moneda “oficial” para este tipo de trámites es el tal CUC, y ése es más caro que la moneda azteca, mi amigo tuvo que mandar más de tres mil pesos para cubrir las maquiavélicas equivalencias y conversiones.
Si la salida fuera definitiva, el costo sería mucho mayor, porque si el ciudadano cubano que se va es el dueño de la casa —como sería el caso de mi madre, por ejemplo—, tendría que entregarla al Estado revolucionario de obreros y campesinos sin importar que fuera propiedad de su familia desde el tiempo de la Colonia. La casa y todo lo que contuviera, porque los funcionarios del gobierno irían a hacer inventario y confiscación de lo que encontraran, desde una aguja de coser hasta los aparatos electrodomésticos.
De modo que no me quejo demasiado: la vieja está aquí finalmente. Recapitulando —¡qué costumbre tan fea estar haciendo cuentas!—:



Carta de invitación: 1,800 pesos mexicanos
Trámites ante notarios: no quiero acordarme
Visa: 33 CUC
Permiso de salida de Cuba: 150 CUC
Boleto en Mexicana: 7,300 pesos mexicanos
Gasolina para llegar a Rancho Boyeros: 15 CUC
Impuesto de aeropuerto: 25 CUC
Renta por día: 936 pesos mexicanos


Verla feliz, hablando sin parar,
mirar con nostalgia los Santa Claus del mall pensando en el nieto,
comerse su sanwichito cuando le venga en ganas,
saborear sus chocolates
y pasearse por los quinicientos canales insulsos de la tele:
¡no tiene precio!


Para todo lo demás existe Master Card.


(A los fanáticos de las conversiones: un CUC es poco más que un dólar, poco menos que un euro... ¿No me cree?... ¡No me crea, pero el CUC es la moneda más fuerte del planeta Tierra!)

12 comentarios:

Anónimo dijo...

QUERIDA ME ALEGRA MUCHO QUE PUEDAS DISFRUTAR DE TU MADRE Y ELLA DE TI Y DE MUCHAS COSAS INALCANZABLES EN LA ISLA.
ERES TAN FINA EN TUS PENSAMIENTOS PERO ESO LLAMA ROBO COÑO QUE SON UNOS LADRONES JAJAJA Y ME RIO POR NO LLORAR....EL NEGRITO DE BARNA

Anónimo dijo...

FELICIDADES A AMBAS.
La verdad es que te pareces a ella un montón, serás una viejecita maravillosa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!.
Besos
Pluma

gloria careaga dijo...

Te suenas desesperada, pero se que ahora estas feliz. Me ecnato el humor con que nos llevaste por este viacrusis

Anónimo dijo...

Odette querida:
Caray, allá en México es más complicado y caro que aquí hacer todo el proceso...Aunque por esta zona tampoco es una gracia, claro. En fin, que disfrutes mucho la estancia de tu mamá, chica.
La mía vino a visitarme a Albuquerque en septiembre del año pasado. Pensaba quedarse un mes pero regresó a La Habana a las dos semanas y media diciendo que esto era mierda y cepillo. Obvio es decir que todo aquel gasto fue por gusto, por menos de tres semanas las cuales pasó refunfuñando y quejándose de cuanto encontró, incluyendo el sabor del puré de malangas en Miami. En fin, mi familia es atípica...¡gracias a Dios!
Cariños,
Teresita

Anónimo dijo...

Los cubanos no pueden entrar ni salir de su pais sin autorizacion.
Los cubanos tienen que pagar los tramites migratorio con un tipo de moneda que no reciben.
Los extranjeros tienen prioridad por delante de los cubanos, pueden pasar primero porque pagan con divisa.
Los cubanos ya no son cubanos, son de nacionalidad "habitantes" de una isla. Han perdido el sentido de pertenencia porque TODO es del Estado, ellos mismos son tratados como medio basico. Te lo vendo, presto, alquilo. Al carajo !

Anónimo dijo...

Istria:
Un fuerte abrazo santiaguero desde New York. Ya ve, todas andamos regadas por cuanto pedazo de tierra hay en el planeta. Se le ve muy bien y a la Odette ni se diga. Que bueno que puedan pasar juntas una temporada, sobre todo esta de fiestas que es tan colorida y bulliciosa. Disfrutense, apurruchense y concientanse. En cualquier momento la llamo y echamos una conversada. Un beso grande.

Odette:
Santa te llego anticipado, pero que rico. Me alegro mucho por las dos. Hace tanto rato que me habias comentado que querias traer a tu mama y no se te daba, que llegue a creer que habias cambiado de opinion o que Istria se negaba a salir y lo que andabas era batallando con la papelocracia que carcome a estas sociedades. Que te cuento, nosotros hemos traido a Tete dos veces y ha sido tremenda lucha, primero para convencerla y luego con los tramites. Y menos mal que tu mama se mudo para La Habana porque si no los gastos de viaje se te hubieran duplicado. Los turnos para el visado en la Oficina de Intereses americana, estan controlados por un grupo de personas en la capital a los que tienes que comprarselo por una suma de 75 dollares, que llevado a la moneda esa que no entiendo (CUC) se te monta asi de ligerito en 100. Definitivamente no puedes hacer la reservacion por los canales y mecanismos establecidos. Nada, que si llamas ante de las 9 te responde la dichosa maquina y luego de esta hora y hasta las 4 de la tarde, la linea permanece ocupada constantemente. Para mi que es el perfecto negocio y todo el mundo hace dinero a costilla de nuestros sentimientos y problemas. Pero bueno, ya la tienes ahi que es lo importante. Que rica la comidita de mama, verdad? La mano de mama en la casa, su olor, retomar costumbres que por esta agitada vida a veces apartamos. llevala despacio con las dieta, recuerda que ellas vienen un poco de espalda a los calderos y los primeros dias hay que tratarlas como al enfermo que acaba de salir del hospital. Y ojo, que no te falte la Leche de Magnesia.
Pero esto muy contenta por las dos, saquenle mas horas al dia y comanse a besos y abrazos.
Las quiere,
Ines

Odette Alonso dijo...

Inés María:
Dice mi madre que, para actualizarnos, la tarifa de los bandidos que venden los turnos para la embajada gringa en La Habana (oficina de intereses) ya no es de 75 CUC, sino de 80.
¡Quede dicho y asentado!

vestir la sombra dijo...

Traer a tu mamy ha sido fruto de un deseo empinado y constante.

Estoy maravillada por tu logro, por verte a ti y a tu mamá juntas.

Le has ganado a la vida una felicidad qué nadie te podrá dar sino ella.

Qué hermoso será regresar por sus ojos a la infancia.

Odette, es inapreciado lo que estás viviendo. No pierdas un segundo.

Qué lástima que no te la puedes robar.

Belkys Arredondo

Anónimo dijo...

Queridas mias,
muy feliz de saberlas juntas,estoy seguro que los tres la pasariamos mejor,porque yo tambien soy su hijo eh...,a pesar de tantos peros creo que siempre valio la pena,nada es comparable con el amor de ambas y cuanto van a disfrutar en estos meses + el privilegio de las navidades,un besote a todas incluyendo a Dora,luego nos hablamos
orlando

Darsi dijo...

Yo apuesto cualquier cosa a que, si Istria es la misma que yo conozco de siempre, está también despotricando de todo, como debe ser en todas partes a las que uno llegue.
Y dicho sea de paso, a ver si Odette se digna a incluir en un blog la fórmula de Istria para estar eternamente joven.. En serio... Besos a las dos

Darsi

vega dijo...

Odette:
Me alegro por ese reencuentro tan merecido. Al menos tu has podido disfrutarlo. Cuantos ni siquiera saben (como yo) donde esta enterrada su madre en Cuba.
Pero tu alegria es la mia....

la jabá dijo...

Que alegria verlas juntas al fin, Istria esta igualita, miles de besos a las dos, mejor a las tres y disfruten mucho juntas, las fiestas que compensen los trasiegos del encuentro con tequila del bueno,jajajja que esa tragicomedia es nuestro castigo por desobedientes, por cierto eso es poco al negrito de barna con todo lo español que es se lo llevo la policia esposado y todo con tremenda algarabia alrrededor por pasearse con su pareja catalana por jesus maria, en fin el marrrrrrrrr,
besotes de marieta